HOJAS DEL MAR (al placer de leer sobre las manos)

¡Qué encantadoras las manos!
Pasa por arriba la izquierda levantando la hoja blanca
mientras la otra sostiene la paralelepípeda pieza abierta
que se convierte en flor
de colores
la danza y la cadencia
con la que el dueño de las manos respira después de cada círculo lleno,
punto que abre al ojo absorbente,
que mira
aéreo
y mente.

Danza de mano derecha
imantada:
se curva la hoja antes de caer
y tras haber sido puesta a fin,
palma
a medio vivir boca a bajo.

Un susurro dilapida lo liso oscuro
por excedente y excelencia
entonces descubre eso que ella no mira
debajo del agua suya en agonía.

El aire de su boca
hace difusa la caricia
aerotangible
de la petalidad sutil
y del poderoso pensamiento.
Su color parece emananar aromas
y desde el lunar en la sonrisa
la hoja se vive absorta
ungida
en la más amplia no antes vista:
maravilla.

No hay comentarios: