COHETE PIÑATA

Los hilos del instrumento invisible

respiran paisaje de sur

mientras los ojos de la lejanía sueltan llaves

y vuelan por lanzamiento manual dos y tres veces

desde el cuerpo fino de una prostituta bendecida

con el don de la palabra.



Y aunque buscara alejarse

el golpe del trueno es culpa suya

por aconsejar y preguntar demasiado,

o por exhalar gases tóxicos 


similares a lo que a ella le han tirado en la cara.



Es prohibido copiar el estilo.

El hilo del instrumento se rompe

y ha dejado de sonar 


por más de 5 días en el túnel.



El túnel se va a quedar frío

y en el muro del laberinto ya no se verá la espuma

como tampoco la fruta que caía despacio.



Aquí nadie siente pena

ella cerró el cohete

y al verla por el espejo

dan ganas de decirle que nunca la quisieron.




Su maldad radica en dejar puertas abiertas menos la una

y en hablar igualito.

¡Cuánta putez! en tan pequeña nave del espacio

no merece mea culpa. 


El tripulante se queda

disfrutando del moho reductor de la vida.

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