PRESENTE INFINITO



Con el eco sordo del recuerdo,


el pastizal hecho ceniza llamará a nuestras formas


a pasearse estáticas en la danza del respiro.






Descubro nuevamente un espacio dónde llevarte


pero no existes cerca mío.






Cuando ya esparcidos en el aire


nuestros besos se le olviden al pasado


y en el resto del futuro no nos vean,


con la fuerza que me faltaba en los brazos


mi silencio atrapará tu aroma blanco


así, conmigo en aquello perdurable.






Vestiré por esta vez el adorno de tus sueños


con los pies descalzos sobre el suelo frío


y la presencia de la luna importándonos poco


tomando con la boca las migajas de tus flores


para ser absorbida por tu belleza


agonizante


que renace junto a mí.






Tal vez el cielo, desnudo, nos muestre sus estrellas


soltándose las nubes desde el vientre hasta el oído


para concebir la luna nueva,


que llena, nos mirará perdidos.






Cuando de ti no quede sino un pétalo de brisa


colmado de grises claros


y de mí quede solamente nada;


cuando la lluvia nos lave las manos


y en el rostro se nos deslicen los veranos


ya no habrá más "nosotros" para alguien


ni para nosotros mismos.


Seremos partículas volátiles, invisibles


con algún sentimiento.






¿Me entendés entonces?






Seremos parte de alguna nueva cosecha


de nuevos cultivos,


alimento de aquellos hambrientos anhelos en silencio


que se absorben con el fuego de lo complementario.






Seremos parte de un respiro,


nutriente de la tierra y del capullo de la flor,


polen del cabello de las lilas


y néctar para el colibrí que nos designe.






Cuando tus manos me despidan


y las mías te reciban en el minuto mismo


te vestiré de noche y me vestiré de día


amanecer


engaño suave para los vencidos


quizás por piedad o consuelo


que acortará las distancias;


y así la flor será parte del tallo perdido


y el perdido encontrará su tierra.






Seguirás viviendo la belleza de la rosa


como yo la del follaje del árbol


y nuestro sentir en el murmuro de la brisa...






Cuando el eco rebalsado de nuestras voces se evapore


y su alimento hecho ceniza nos olvide


vos serás de un pétalo el color


y yo seré en la tierra quien te nutra,


sentimiento perdurable e infinito.










(Julio de 2004) - Tenía esto guardado hace tiempos, lo he convertido en "presente infinito", pues no tenía nombre propio

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