TZUNTZUNAT

Me queda la soledad en las manos
con la memoria de una antigua piedra caliente
y el vapor de las aguas que sopla occidente.

Y miro mis huellas,
me miro las manos
tan sola, la casa de barro
y el pueblo sin dientes,
con la vergüenza de volver a reír
por la lucha de uno y la huída de veinte.
2006.-

¡Justicia!, ¡te llamamos!


Hace algunos años, allá por el 2003, cuando trabajaba para el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local... El presidente de ese entonces, el Lic. M.A. Simán, muy querido jefe y un gran ser humano, me invitó a presenciar una inauguración de proyecto en un cerro de la ciudad de Santa Ana, al Nor-occidente de El Salvador. Mi cargo fue fotografiar lo que yo quisiera :D, y sólo porque he perdido ese cd (porque lo presté y no me lo devolvieron), no subo más q esta única foto.
Ese día conocí a un chero que de verdad me sorprendió mucho. Su nombre: Edwin Linares, fotoperiodista de la Alcaldía de Santa Ana en esos días. Seguimos comunicándonos por mail y por teléfono... Santa Ana estaba a unas 3, 4 horas de San Salvador en bus y no creía q lo fuera a volver a ver en mucho tiempo... pero a los días recibí una llamada suya, justo cuando comenzaban las fiestas de ese Agosto, diciéndome que lo llamaron para que cubriera la nota de un fallecido. Al llegar al lugar de los hechos, descubrió que se trataba de su padre. Así que decidí ir a visitarlo, aún en contra de las recomendaciones de mi papá. Pues fui con mi papi, quien creo que al ver la escena del cherito y su camisa ensangrentada, optó por irse. Volví a ir para acompañarlo a sacar unas cosas de la casa de su papá. y después de eso nuestra amistad se fortaleció y creció exageradamente, pero luego de unos meses desaparecí sin avisar, provocando un enorme caos para los dos, a lo cual solo puedo decir q yo también lo siento y me gustaría remediarlo... En fin, en esos días escribí algo en honor a su papá:


JUSTICIA, TE LLAMAMOS

¡Justicia!
mataron a Don Obdulio Linares.

¡Justicia!
por la familia que sufre
por la inocencia del pueblo
por esta sangre vertida
¡Justicia!

Que por trabajo y esfuerzo
que por historia, y por vida
en este mundo, de cierto
se la arrebatan
heridas.
...Justicia, te llamamos.

Cuento de un día completo



Se desabotonó el cielo

y sacudió de su traje las estrellas;

metió las manos en las bolsas

y mirando a la nada se puso a decir:


-"Lluévanme, nubes

porque mis ojos se agacharon a ver a una doncella

y de su pétalo amargo estoy envenenado.


Con el sol evaporé el rocío de sus ojos

y con las manos del día exhibí su belleza.


Le sonreía de lado con la luna

y dejándose besar por picaflores

mis mañanas se opacaban.


En desvelo, nuevamente, en este alba

nubes mías, nubes blancas,

con sus trajes de tristeza

exhálenme gritadas gotas de lumbre;

¡destrúyanme este sueño!

despiértenme al ardor

que nunca de sus ojos

reflejo podré ser..."


Así, el alto cielo atormentado

cesó su llanto al medio día.

Se abotonó a las 6:30

y sollozaba de vez en cuando.


18-07-04